👥 Realidad parroquial


Una parroquia viva

La vida parroquial se desarrolla a través de múltiples ámbitos:

• Celebración de la Eucaristía y los sacramentos  

• Catequesis de niños, jóvenes y adultos  

• Acción caritativa a través de Cáritas  

• Grupos y movimientos parroquiales  (Pastoral de la Salud, Proyecto Amor Conyugal, Coro, Talleres de Palma blanca, Lectura…)

• Momentos de oración y adoración

A lo largo del año, la parroquia vive con especial intensidad distintas celebraciones que forman parte de la vida y la tradición de nuestra comunidad.

Celebramos festividades como San Antón, San Blas o la Cruz de Mayo, que nos ayudan a vivir la fe también desde nuestras raíces.

Los más pequeños tienen un lugar especial en la vida parroquial, participando en la procesión de niños en Semana Santa y en los relatos teatralizados de la Pasión y la Navidad.

También cuidamos a nuestros mayores, celebrando el Día del Mayor con la administración del sacramento de la Unción de Enfermos, como signo de cercanía, consuelo y esperanza.

Asimismo, momentos como la preparación del Altar de Corpus Christi reflejan el amor y la dedicación de toda la comunidad.

Todo ello hace de la parroquia un lugar donde se comparte la fe y la vida cotidiana.

Recogimiento ante Dios 🙏. Alegría de la Comunidad 🎉


Una parroquia en medio de la realidad

Nuestra parroquia está profundamente unida a la realidad social de sus barrios.

Encontramos:

  • Personas mayores que necesitan compañía
  • Familias jóvenes en crecimiento
  • Situaciones de dificultad económica
  • Necesidad de acompañamiento espiritual

A través de Cáritas y de la acción pastoral, tratamos de responder a estas necesidades con cercanía, escucha y ayuda concreta.


Nuestra misión

Queremos ser una parroquia acogedora, abierta a todos, donde cada persona pueda sentirse escuchada, acompañada y llamada a vivir el Evangelio.

Seguimos caminando juntos, anunciando a Cristo en medio de nuestros barrios y construyendo comunidad desde la fe, la esperanza y la caridad.